Muchas veces en nuestra rutina diaria nos encontramos afectados por la contaminación. Tanto directa como indirectamente nuestra salud se ve amenazada por distintos factores que pueden ser producto de diversos motivos.
Por la contaminación del aire, cuando hay partículas nocivas flotando en él, como por ejemplo en Tucumán en la época de la zafra cuando el hollín convierte el aire de la provincia en un elemento que perjudica nuestra vista, y nuestro sistema respiratorio.
La contaminación sonora es un gran problema, que surge como consecuencia de innumerables colectivos y camiones que provocan ruidos que aumentan el nivel de decibeles permitidos.
La basura en las calles y la contaminación del agua son un hecho muy frecuente en nuestra provincia también.
Ante todos estos problemas, generalmente, no sabemos si es que hay algún tipo de regulación que nos ampare.
Efectivamente existe el derecho ambiental, que es una disciplina jurídica que recién está en formación. El origen de esta disciplina está en estrecha relación con el surgimiento de la cuestión ambiental en la agenda pública. Para entender un poquito más esto, debemos tener claro que los problemas ambientales no son fruto de la naturaleza, como un capricho de nuestra madre tierra, sino que son producto de la actividad humana, y esto es lo que permite que pueda ser regulado.
Hay dos ámbitos generales de los cuales el derecho ambiental está a cargo. El primero es la cuestión orientada a los problemas de contaminación ambiental y deterioro de las condiciones de medio, y otro orientado a lo que sería la conservación de los recursos naturales para que se asegure el aprovechamiento sostenible de los recursos.
En síntesis el derecho ambiental se encarga de asegurara que las condiciones del ambiente en el cual desarrollamos nuestra vida cuente con las condiciones para proteger la salud de las personas y la viabilidad de los ecosistemas, tanto a corto como largo plazo.
Los objetivos del derecho ambiental son básicamente 3:
1) incorporar el derecho de las personas a gozar de un ambiente sano, saludable o adecuado en todo tipo de regulaciones jurídicas.
2) Identificar que es o no regulable en estas cuestiones por implicar riesgos al goce del derecho al ambiente adecuado.
3) Generar los mecanismos legales para poder asegurar el goce del ambiente sano.
Por eso debemos entender que si bien hay legislaciones con respecto al medio ambiente, el Derecho Ambiental es un derecho nuevo que todavía está en formación. Sin embargo, no hay que olvidar que si nos encontramos ante un hecho de contaminación, de cualquier índole, podemos recurrir a la ley para que se tomen medidas.
Prieto, Sabrina – Prensa y Disfusión
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